Analítica de hábitos
Tu cumplimiento a lo largo del tiempo, en qué día de la semana fallas siempre y si un hábito se ha asentado de verdad.
La tarjeta de cada hábito te dice cómo vas hoy. Esta pantalla responde a otra pregunta, que es la que importa a los tres meses: si eso que empezaste en enero sigue vivo o se apagó en febrero.
Elige el periodo
Puedes mirar la semana, el mes o el trimestre. El trimestre es el que de verdad dice si un hábito se ha asentado; la semana solo te cuenta cómo te ha ido estos días, que depende mucho de lo liada que hayas estado.
Lo que te enseña
Tu tasa de cumplimiento media en ese periodo.
Tu mejor día de la semana, aquel en el que más cumples.
Cuántos hábitos llevas activos ahora mismo.
El reparto por día de la semana, con tu porcentaje en cada uno.
La evolución semana a semana, para ver si subes o si vas dejándolo caer.
Qué hacer con eso
El dato accionable es el día flojo. Si los jueves cumples la mitad que el resto de la semana, no es falta de voluntad: es que los jueves tienes la agenda llena. Ahí solo hay tres salidas, y las tres valen: cambiar el hábito de día, hacerlo más pequeño los jueves o quitarlo de ese día y dejar de fallar por sistema.
Y si la evolución lleva tres semanas bajando, casi siempre es que tienes demasiados hábitos abiertos. Mejor tres que se cumplen que ocho que te recuerdan cada mañana lo que no has hecho.
Mira el trimestre una vez al mes
Ni todos los días ni nunca. Una vez al mes, diez minutos: qué hábito está por encima del 80 %, cuál no llega al 40 % y qué día se te atraganta. Con eso decides qué mantienes y qué te quitas de encima.
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