Analítica de productividad
Cuántas horas trabajas de verdad, cuántas son de trabajo profundo y cómo se reparten. El dato que hace falta para poner precio.
«Trabajo muchísimo» es una sensación. «Este mes he registrado 84 horas, de las cuales 31 fueron trabajo profundo» es un dato, y con un dato se pueden tomar decisiones: subir precios, decir que no o cambiar cómo repartes la semana.
Todo esto sale de lo que vas registrando con el temporizador y de tus sesiones de foco. Sin eso, aquí no hay nada que ver.
Los números
Horas totales del periodo que elijas.
Días productivos, aquellos en los que registraste más de una hora. Es la medida de la inercia: importa más la cadena de días que el maratón del jueves.
Media por día activo, la cifra honesta: reparte tus horas solo entre los días que trabajaste, no entre todos los del mes.
Medias por semana y por mes, para comparar periodos.
Porcentaje de trabajo profundo, cuánto de tu tiempo fue foco de verdad frente a gestión.
El reparto y las sesiones
Debajo tienes el reparto entre trabajo profundo y tareas administrativas, un gráfico de tu actividad día a día y el registro de cada bloque de tiempo: cuándo empezaste, cuánto duró y a qué proyecto se atribuyó.
Ese registro es el que sirve para justificar horas. Si una clienta pregunta en qué se ha ido el mes, lo tienes por escrito.
Llevártelo fuera
Puedes exportar el historial a CSV, con una fila por día y sus columnas de horas totales, trabajo profundo, tareas y sesiones. Va bien para cruzarlo en una hoja de cálculo o para adjuntarlo a un informe.
El número que más duele y más sirve
Mira las horas del mes y divide entre las semanas. Si te sale la mitad de lo que creías, no es que trabajes poco: es que buena parte de tu jornada se va en cosas que no registras porque no parecen «trabajo», como presupuestar, contestar o perseguir cobros. Eso también es tu negocio, y es justo lo que tiene que estar dentro de tu tarifa.
Sigue por aquí
Medir el tiempo de cada tarea, de donde salen estos datos.
Analítica de proyectos, la carga de trabajo detrás de esas horas.