Filtrar tareas para ver solo lo de ahora
Con cien tareas en la lista, lo que salva el módulo son los filtros: por estado, prioridad, proyecto y texto.
Abrir la lista y ver ciento veinte tareas no te ayuda a trabajar: te bloquea. Lo que necesitas es que la pantalla te enseñe las cuatro cosas de esta tarde y esconda el resto.
Los filtros
Por estado. Pendiente, en progreso, revisión o completada. Por defecto las completadas no molestan; cámbialo cuando quieras consultar algo viejo.
Por prioridad. Si tienes hora y media libre, filtra por alta y ataca eso. El resto puede esperar a mañana.
Por proyecto. Vas a dedicarle la tarde a una clienta: filtras por su proyecto y desaparece todo lo demás.
Por texto. El buscador, que suele ser lo más rápido cuando recuerdas una palabra del título.
Y el orden de la lista lo eliges tú. Los filtros que tengas puestos se ven como etiquetas encima de la lista, así que no te quedas buscando por qué no aparece una tarea que sabes que existe.
Los contadores de arriba
Total, todo lo que hay.
Pendientes, lo que sigue sin hacer.
Hoy, lo que vence hoy. Ese es el número al que mirar por la mañana.
Si tienes tareas esperando revisión, te aparece además su aviso para que no se queden ahí paradas.
Dos filtros para dos momentos
Por la mañana, filtra por «hoy» y decide con qué empiezas. Cuando te sientes a hacer trabajo de una clienta, filtra por su proyecto y quítate de delante todo lo demás. Cambiar de filtro cuesta dos clics y evita el picoteo, que es lo que hace que un día de ocho horas cunda como uno de tres.