Gestión de proyectos
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Dividir una tarea grande en subtareas

Las tareas de tres palabras que llevan semanas en la lista no se hacen. Pártelas en subtareas y ve el avance real.

Publicado el 1 de febrero de 2026Actualizado el 2 de agosto de 2026

«Rehacer la web» lleva tres semanas en tu lista. No la haces, y no es por vaga: es que no sabes por dónde se empieza. Cada vez que la lees calculas que son dos días enteros y la dejas para cuando tengas un hueco largo, que nunca llega.

Esa tarea no es una tarea. Son nueve, y ninguna de ellas te lleva dos días.

Cómo se parte

Abre la tarea y vete a su pestaña de subtareas. Escribes el primer paso, lo añades, y sigues con el siguiente. No hace falta que estén todos: con los tres primeros ya puedes empezar a trabajar.

Cada subtarea es una tarea de verdad, no una casilla de una lista. Hereda de la madre la prioridad, la fecha, el proyecto y el contacto, y a cambio tiene lo que tiene cualquier tarea: su estado, su estimación y su temporizador.

Eso último es lo que más se agradece después, porque puedes medir cuánto te lleva de verdad cada parte y no solo el bloque entero.

El avance, sin abrir nada

En la lista de tareas, junto al título te aparece un contador del tipo (2/5). Dos hechas de cinco. Es el único sitio donde se ve que «rehacer la web» está a la mitad y no parada.

Corta por verbos, no por temas

«Diseño» no es un paso, es un tema. «Montar la home en el maquetador» sí lo es, porque sabes cuándo está hecho. Si al leer una subtarea todavía tienes que pensar por dónde la empiezas, córtala otra vez.

Nota

Si acabas escribiendo el mismo desglose cada vez que entra un cliente nuevo, deja de escribirlo: guárdalo como plantilla de proyecto y se crea solo.

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