Convertir una nota en tarea
Una nota que ya sabes que vas a hacer no es una nota: pásala a tareas con su proyecto y su fecha, sin copiar nada.
Apuntaste «rehacer la página de servicios» en una nota, hace mes y medio. Sigue ahí, y ahí se va a quedar, porque las notas se leen y las tareas se hacen.
Pasarla a tarea
Abre la nota y usa la opción de convertir en tarea. Te pide lo que necesita una tarea para existir de verdad: a qué proyecto va y, si quieres, su fecha y su prioridad.
El texto de la nota se lleva consigo, así que no copias ni pegas nada. A partir de ahí vive en tus tareas, con su temporizador y su fecha, como cualquier otra.
Cuándo hacerlo
La señal es sencilla: cuando ya sabes cuál es el siguiente paso. Mientras la nota siga siendo «algo que estoy pensando», déjala donde está. En cuanto puedas escribir un verbo concreto y decir cuándo, ya no es una nota.
Un repaso cada viernes
Diez minutos mirando tus notas: las que ya tienen siguiente paso se convierten en tareas, las que ya no valen se archivan y las demás se quedan cociéndose. Es lo que evita tener cuarenta notas que no lees porque sabes que la mayoría están muertas.
Sigue por aquí
Gestionar tareas, lo que pasa después.
Dividir una tarea grande en subtareas, si lo que has apuntado es un proyecto entero.