Analítica de proyectos
La foto de toda tu carga de trabajo: qué está hecho, qué está en marcha, qué se ha quedado parado y qué vence pronto.
Dentro de cada proyecto sabes cómo va ese proyecto. Lo que cuesta ver es el conjunto: si estás saturada, si has empezado quince cosas sin cerrar ninguna o si la semana que viene te cae encima todo a la vez.
Esta analítica mira todas tus tareas juntas, sean del proyecto que sean.
Cómo están repartidas tus tareas
Lo primero es el total de tareas y su reparto en tres grupos:
Listo, lo completado. Tu ritmo de cierre.
En curso, lo que está en marcha o en revisión.
Detenido, lo pendiente que todavía no ha arrancado.
La proporción entre esos tres dice más que el número total. Mucho «en curso» y poco «listo» es la señal clásica de estar trabajando a saltos: empiezas cosas cada vez que llega una nueva y no cierras ninguna.
Lo que se ha pasado de fecha
Tienes las tareas vencidas agrupadas por estado, para separar lo que está a medias de lo que ni siquiera empezó. No es lo mismo una entrega que se te va dos días que quince tareas que llevan un mes muertas.
Lo que viene
Y la previsión de vencimientos de los próximos meses. Es la parte que sirve para decidir: si ves que en tres semanas se te juntan cuatro entregas, todavía estás a tiempo de mover una o de no coger nada más para esas fechas.
La carga por persona
Si trabajas con alguien más, el reparto de tareas por persona te dice quién va cargado y quién puede coger algo. Si trabajas sola, esa gráfica te sale entera para ti, que ya es un dato.
Cruza esto con el dinero y con tus horas
Esta analítica te dice cuánto trabajo tienes. Para saber si ese trabajo compensa, mírala junto a la rentabilidad de cada proyecto. Y si te salen muchas vencidas mes tras mes, el problema no es de organización: es que estás cogiendo más de lo que cabe.
Sigue por aquí
Saber si un proyecto te sale rentable, para cruzarlo con el dinero.
Gestión de proyectos, de donde salen los datos.
Analítica de productividad, tus horas frente a esa carga.