La verdad financiera de tus proyectos
Cada proyecto te dice cuántas horas llevas, cuánto margen te queda y qué parte has cobrado. El dato que te dice si ese trabajo sale a cuenta.
Cerraste el proyecto en 1.200 € y te fuiste contenta. Lo que no contaste fueron las cuatro reuniones que no estaban previstas, los tres cambios de última hora y las tardes de domingo. Si echas ese número, a lo mejor has trabajado a menos de lo que cobras por hora.
Esto no se arregla apretando los dientes. Se arregla mirando el dato, y luego decidiendo si subes el precio, ajustas el alcance o dejas de coger ese tipo de encargo.
Dónde está
Abre cualquier proyecto y quédate en el resumen. Arriba tienes tres tarjetas, y dos hablan de dinero:
Tiempo y rentabilidad. Las horas que llevas dedicadas frente a las contratadas, y debajo el margen estimado en porcentaje. En azul mientras el trabajo siga dando, en rojo cuando te has pasado.
Presupuesto y cobros. El importe total del proyecto y qué parte tienes ya cobrada.
Y si te queda algo por facturar, te aparece marcado como pendiente, con el botón para emitir la factura sin salir de ahí.
Cómo sale ese margen
Ciertto compara lo que vale el proyecto con lo que te está costando hacerlo:
Lo que vale es el importe del proyecto.
Lo que cuesta son las horas que has registrado en las tareas multiplicadas por tu tarifa por hora, la que tengas guardada en Ajustes.
Un ejemplo. Proyecto de 1.200 €, tu tarifa son 60 € la hora y llevas registradas 15 horas. Te ha costado 900 €, así que el margen es del 25 %. Cuando llegues a las 20 horas, el margen es cero: a partir de ahí trabajas por debajo de tu precio.
Nota
Ese cálculo mide tu tiempo, no tus proveedores. Si en un proyecto subcontratas a una diseñadora o pagas licencias, ese dinero no se descuenta aquí: lo verás en la analítica financiera junto al resto de tus gastos.
De dónde saca los números
El importe del proyecto, por este orden:
El presupuesto que hayas escrito a mano en la ficha del proyecto.
Si no lo has puesto, la suma de los presupuestos enlazados a ese proyecto que estén aceptados o facturados.
Y si tampoco, la suma de los servicios que le hayas asociado.
Las horas contratadas, igual:
Las que hayas indicado tú en el proyecto.
Si lo dejas vacío, Ciertto las calcula dividiendo lo que has facturado entre tu tarifa por hora.
Y si no, suma las horas estimadas de los servicios.
Lo facturado cuenta las facturas del proyecto, sin contar borradores ni proformas. Lo cobrado, solo lo que está marcado como pagado.
Más abajo, el detalle de horas
En el bloque de tiempo y rentabilidad tienes las tres cifras juntas: el tiempo real que llevas dedicado, las horas estimadas y el margen de horas que te queda. Si te has pasado, en vez de margen te sale el exceso en rojo.
Ahí mismo hay una sugerencia de horas calculada sobre lo que has facturado, por si nunca llegaste a estimar el proyecto. Un clic y se guarda como estimación.
Para que esto funcione
Los números salen de lo que vas registrando, así que hacen falta tres cosas:
Tu tarifa por hora en Ajustes. Si no la tienes clara, sácala con la calculadora de tarifa horaria.
El tiempo de las tareas. Con el temporizador, que es un clic al empezar y otro al terminar.
Presupuestos y facturas enlazados al proyecto, para que sepa de cuánto dinero estamos hablando.
Tu precio por hora real
Divide lo que has cobrado del proyecto entre las horas que le has dedicado. Ese número es lo que cobras de verdad, y casi nunca coincide con tu tarifa. Si te sale la mitad, no significa que trabajes mal: significa que ese encargo tenía más trabajo del que le pusiste en el presupuesto. Apúntalo y súbelo la próxima vez.
Sigue por aquí
Gestión de proyectos, para montar el proyecto y sus tareas.
Cómo medir el tiempo dedicado a cada tarea, sin lo cual no hay rentabilidad que valga.
Calculadora de tarifa horaria, para poner la cifra de partida.
Analítica financiera, la foto de todo el negocio y no solo de un proyecto.