Trello es de las primeras herramientas que prueba todo el mundo, y para empezar está genial: coges un tablero, pones tus tarjetas y listo. Pero si trabajas por tu cuenta y llevas clientes, llega un momento en que se te queda corto. Te cuento qué hace bien, dónde cojea y qué puedes usar en su lugar.
Qué hace bien Trello
Trello es sencillo y muy visual. El tablero Kanban se entiende a la primera, arrastras tarjetas de una columna a otra y tienes un plan gratuito que para arrancar te sobra. Como primer paso para salir del caos, cumple.
Dónde se queda corto para un autónomo
El problema llega cuando tu negocio es más que una lista de tareas. Trello hace tableros y poco más: no tiene dónde guardar a tus clientes ni su historial, así que acabas usando Trello para las tareas, otra app para los clientes y otra para los presupuestos. Además, de base va en inglés y, con varios tableros a la vez, vuelves a perder el hilo.
Por qué Ciertto puede encajarte mejor
Ciertto tiene el mismo tablero Kanban que te gusta de Trello, pero conectado con tus proyectos y tus clientes, todo en un sitio y en español. Dejas de saltar entre aplicaciones porque lo que haces, para quién lo haces y en qué punto está vive junto.

¿Cuándo dar el salto?
Si ya usas Trello más dos o tres apps sueltas, o si se te escapan cosas de los clientes por tenerlo todo separado, es buena señal para probar algo todo en uno. Te lo enseño aquí: tablero Kanban y CRM para autónomos.
Para hacerte una idea de cómo se trabaja dentro, mira las cuatro vistas de las tareas de un proyecto y las plantillas de proyecto, que te montan el tablero hecho cada vez que empiezas algo parecido.
Trello es un buen comienzo. Cuando notes que tu negocio pide más que tarjetas, sabrás que toca dar el salto.