Organizar el día con bloques de tiempo
Una tarea sin hora es una intención. Arrastra tus tareas al calendario y reserva el hueco antes de que te lo quite otra cosa.
Tienes ocho tareas para hoy y seis horas de trabajo. Sobre el papel entra. A las siete de la tarde llevas dos hechas, porque entre medias se te ha metido una llamada, dos correos que no podían esperar y un presupuesto urgente.
El problema no es la lista: es que una tarea sin hora compite en desventaja contra cualquier cosa que sí la tenga.
Poner la tarea en la agenda
En el calendario de Ciertto puedes hacer tres cosas:
Pinchar en un hueco vacío y crear ahí una tarea nueva. Se abre ya con esa fecha y esa hora puestas, y una hora de duración por defecto.
Arrastrar una tarea a otro día o a otra hora.
Estirarla por el borde para darle más tiempo del que le habías puesto.
Cambia las vistas arriba: mes para la foto general, semana para repartir el trabajo y día para las jornadas apretadas.
Reserva antes de que te lo quiten
Si el jueves tienes que sacar una propuesta, no la dejes flotando en la lista: bloquea dos horas del jueves por la mañana. Cuando alguien te pida una reunión ese rato, verás el hueco ocupado y propondrás otro. Sin bloque, dirías que sí y luego harías la propuesta el domingo.
Bloquea la mitad, como mucho
Si tienes seis horas, no bloquees seis. Bloquea tres y deja el resto para lo que va a pasar igualmente: el cliente que llama, el correo que se complica, la cosa que tardaba veinte minutos y tarda una hora. Una agenda llena hasta arriba se rompe el primer día y deja de servirte.
Nota
Si conectas tu Google Calendar, tus reuniones aparecen en este mismo calendario. Es lo que hace que el hueco que ves sea el hueco que tienes de verdad.
Sigue por aquí
Diferentes vistas en el calendario, elegir la que te cuadre.
Focos diarios, qué bloquear cada día.
Tu objetivo de horas productivas, cuántas horas tienes de verdad.
Mover a hoy las tareas que se quedaron atrás, para empezar limpia.