Mapas mentales
Para lo que no cabe en una lista: estructurar una web, preparar una sesión o vaciar una idea que todavía no tiene forma.
Hay cosas que no entran en una lista. La estructura de una web con sus secciones y sus páginas, el guion de una formación, todo lo que hay que decidir antes de empezar un proyecto. En una lista eso se ve plano y se pierden las relaciones.
Cómo se monta
Un mapa se organiza en islas, que son las ideas principales, y de cada una salen sus ramas con el detalle. Puedes tener varias islas en el mismo lienzo, moverlas donde quieras y hacer zoom para ver el conjunto o meterte en una parte.
Lo rápido es hacerlo con el teclado, sin tocar el ratón:
Tab añade una rama hija de la que tienes seleccionada.
Enter añade una hermana, al mismo nivel.
Espacio marca o desmarca, y C convierte esa rama en casilla.
Suprimir borra, y Ctrl+0 vuelve a centrar el mapa.
Eso de las casillas es más útil de lo que parece: un mapa de alcance se convierte en una lista de comprobación sin salir de él.
Sin partir del lienzo en blanco
Si te cuesta arrancar, la IA te monta el primer mapa a partir de lo que le cuentes. Sale un borrador que luego tú reorganizas, que es mucho mejor que mirar la pantalla vacía.
Que no se queden sueltos
Vincula cada mapa a su proyecto. Con eso aparece dentro del proyecto junto al resto del trabajo, puedes filtrar tus mapas por cliente y tu cliente puede verlo desde su portal.
Y para meterlo en una propuesta o mandarlo por correo, lo exportas como imagen.
El mapa de la primera reunión
Abre uno mientras hablas con la clienta y ve soltando ahí lo que dice, sin ordenarlo. Al terminar tienes el alcance medio montado, ella ve que la has escuchado y tú tienes de dónde sacar el presupuesto sin fiarte de la memoria.
Nota
El número de mapas depende de tu plan: cinco en Base e ilimitados en Pro.