Revisa tu historial de productividad

Cuántas horas trabajas de verdad, cuántas son de trabajo profundo y cómo se reparten. El dato que hace falta para poner precio.

Publicado el 14 de abril de 2026Actualizado el 1 de agosto de 2026

«Trabajo muchísimo» es una sensación. «Este mes he registrado 84 horas, de las cuales 31 fueron trabajo profundo» es un dato, y con un dato se pueden tomar decisiones: subir precios, decir que no o cambiar cómo repartes la semana.

Esta pantalla sale de lo que vas registrando con el temporizador y de tus sesiones de foco. Sin eso, aquí no hay nada que ver.

Los números

  • Horas totales del periodo que elijas.

  • Días activos, aquellos en los que registraste más de una hora.

  • Media por día activo, que es la cifra honesta: no reparte tus horas entre todos los días del mes, solo entre los que trabajaste de verdad.

  • Medias por semana y por mes, para comparar periodos.

  • Porcentaje de trabajo profundo, cuánto de tu tiempo fue modo foco frente a gestión y tareas superficiales.

El reparto y el detalle

Debajo tienes el reparto entre trabajo profundo y tareas administrativas, un gráfico de tu actividad día a día, y el historial de cada bloque de tiempo registrado con su fecha, su proyecto y su duración.

Ese historial es el que sirve para justificar horas: si una clienta te pregunta en qué se ha ido el mes, lo tienes por escrito.

El número que más duele y más sirve

Mira las horas del mes y divide entre las semanas. Si te sale la mitad de lo que creías, no es que trabajes poco: es que buena parte de tu jornada se va en cosas que no registras porque no son «trabajo», como presupuestar, contestar o perseguir cobros. Eso también es tu negocio, y es justo lo que tienes que meter en tu tarifa.

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